Arándano, Manzana, Avinado, Vainillla
KENIA FINCA MUTIRA
KENIA FINCA MUTIRA
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Finca Mutira
Estación de Lavado: Karii
Región: Kirinyaga
Variedad: Batian, SL 28, SL 34 y Ruiru 11
Proceso: Lavado
Altitud de Cultivo: 1600-1800 msnm
Perfil de Taza: Taza dulce afrutado; arándano, manzana, avinado a vino tinto, y con base a vainilla.
Puntos SCA: 85,50
Karii Wet Mill – Kenia
La estación de lavado Karii forma parte de la Finca Mutira La Cooperativa. Está situada en la frontera entre dos de las regiones cafeteras más reconocidas de Kenia: Kirinyaga y Nyeri, y trabaja con alrededor de 600 pequeños productores.
Karii fue construida en 1984 y se encuentra a unos 110 kilómetros de Nairobi, cerca de la localidad de Kerugoya. El agua utilizada para el procesamiento de los cafés lavados proviene del río Rundu, una fuente natural clave para garantizar la calidad del proceso.
La región
Kirinyaga, en el centro de Kenia, se extiende a los pies del Monte Kenia. Es una zona boscosa, rica en biodiversidad, que recibe aproximadamente 1.270 mm de lluvia al año. Numerosos ríos atraviesan la región y sus suelos volcánicos fértiles ofrecen condiciones excepcionales para que pequeños productores y cooperativas cultiven y procesen algunos de los cafés más expresivos y frutales de Kenia.
El condado de Kirinyaga limita con Nyeri, y se sitúa entre la base oriental de la cordillera de Aberdare (Nyandarua) —parte del extremo oriental del Gran Valle del Rift— y las laderas occidentales del Monte Kenia.
La combinación de altitud elevada, lluvias estacionales y suelos ricos crea un clima ideal para cafés caracterizados por alta acidez, cuerpo pleno y sabores intensos a fruta madura. Las temperaturas frescas en altura, especialmente durante la noche, favorecen una maduración lenta del grano, dando lugar a cafés muy densos, con gran complejidad y vivacidad en taza.
Cada vez más productores de la zona están incorporando árboles de sombra como medida para adaptarse al cambio climático.
El proceso
Las cerezas de café se seleccionan manualmente por los propios agricultores, descartando las inmaduras y sobremaduras antes de iniciar el procesamiento. Posteriormente, se despulpan y se fermentan durante 24 a 36 horas bajo sombra, ajustando el tiempo según la temperatura ambiental.
Tras la fermentación, los cafés se lavan y clasifican por densidad en canales de lavado. A continuación, se trasladan a las mesas de secado, donde se secan al sol en camas africanas durante un periodo de entre 12 y 20 días, dependiendo de las condiciones climáticas.
Durante las horas centrales del día y por la noche, el café se cubre con plásticos para proteger los granos de la humedad nocturna y de la lluvia, asegurando un secado uniforme y controlado.
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